El BMW Serie 7 que cruzó al “Upside Down”

Actualidad 13 de ene. de 2026

Si algo ha sabido hacer Stranger Things desde su primera temporada es convertir objetos cotidianos de los años 70 y 80 en íconos culturales. Bicicletas, walkie-talkies, luces navideñas… y ahora, un sedán de lujo alemán que aparece como parte clave de la historia: el BMW 733i, primera generación del legendario Serie 7.

Para los fanáticos de la serie, el auto no es solo un medio de transporte. Para los amantes del mundo automotor, es una joya histórica que vuelve a brillar bajo las luces de Hawkins y del “Otro Lado”.

Un auto que encaja perfecto en los años 80 (y en el misterio)

El BMW Serie 7 E23 nació a finales de los años 70 con una misión clara: llevar el lujo y la tecnología de BMW a un nuevo nivel, sin renunciar al famoso placer de conducir. El 733i, una de sus versiones más emblemáticas, representaba poder, estatus y sofisticación en plena era analógica.

En Stranger Things, este modelo aparece integrado de forma natural en la narrativa. No desentona, no llama la atención de manera forzada: pertenece a esa época. Sus líneas rectas, su presencia robusta y su elegancia sobria lo convierten en el vehículo perfecto para escenas de tensión, vigilancia y desplazamientos estratégicos (sin contar todos los golpes que recibió en las huidas o persecuciones).

¿Por qué el BMW 733i fue una elección tan acertada?

En la serie, el 733i se utiliza en momentos clave para rastrear a los amigos perdidos en el “Upside Down”, transmitir sensación de control y moverse con rapidez cuando el tiempo apremia.

Y eso no es casualidad.

Tecnología avanzada para su tiempo

En los años 70 y 80, el BMW 733i ya ofrecía elementos que hoy damos por sentados, pero que entonces eran revolucionarios:

  • Inyección electrónica
  • Suspensión afinada para confort y estabilidad
  • Interior orientado al conductor
  • Calidad de rodadura sobresaliente

Era un sedán pensado para largas distancias, conducción precisa y máxima confianza, justo lo que se necesita cuando las cosas se ponen extrañas en Hawkins.

Más deportivo de lo que aparenta (igual que la serie)

Aunque su imagen transmite calma y elegancia, el 733i escondía un carácter sorprendentemente deportivo. Así lo describía Car and Driver en 1980, destacando su agilidad, estabilidad en curvas y respuesta precisa.

Ese contraste encaja perfecto con Stranger Things:

  • Una superficie tranquila
  • Una tensión constante debajo
  • Sensación de control incluso en el caos

El BMW 733i “invita a conducir”, igual que la serie invita a seguir mirando episodio tras episodio.

Exteriormente, el Serie 7 E23 impone respeto:

  • Líneas sólidas y proporciones equilibradas
  • Presencia elegante sin exageraciones
  • Una estética que sigue siendo reconocible décadas después

Por dentro, el contraste es total: silencio, comodidad y una sensación de aislamiento del mundo exterior. Algo muy útil cuando el peligro acecha o cuando se cruza entre dimensiones.

Hoy, el BMW 733i no solo es un referente entre los autos clásicos, sino también un puente entre generaciones. Stranger Things lo presenta a una nueva audiencia que quizá nunca había escuchado del primer Serie 7, pero que ahora lo asocia con misterio, nostalgia y carácter.

Un recordatorio de que algunos autos, al igual que ciertas historias, trascienden el tiempo.

En Stranger Things, nada está puesto al azar. Y el BMW 733i no es la excepción. Representa una época, una forma de entender el lujo y una ingeniería que sigue siendo admirada hoy.

Porque hay vehículos que solo aparecen en pantalla y otros que se quedan en la memoria.

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Mateo Garcés

Periodista multimedia y especialista en marketing digital, apasionado por el mundo del automovilismo, deportes, la investigación y la información objetiva.