Fuerte congestión vehicular en Guayaquil. Imagen de X @ecu911sambo

Guayaquil bajo el agua: tormenta eléctrica e inundaciones complican movilidad y vehículos

Noticias 18 de feb. de 2026

Una tormenta eléctrica intensa y persistente se desató sobre Guayaquil desde la noche del martes 17 de febrero, dejando a la ciudad con calles anegadas, avenidas convertidas en ríos y una movilidad urbana muy complicada durante la mañana del miércoles 18. Las lluvias, acompañadas de truenos y relámpagos, se extendieron por más de seis horas, superando registros de acumulación en varias arterias urbanas y manteniendo el tránsito irregular durante gran parte del día.

Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), las precipitaciones continuarán en la región costera esta jornada, por lo que las autoridades han emitido alertas y llamado a la población a tomar precauciones ante un clima aún inestable.

Calles inundadas y puntos críticos para el tráfico

Los acumulados de agua han alcanzado niveles que superan las rodillas en varias zonas de la ciudad, afectando tanto a peatones como a vehículos. Sectores como la avenida 25 de Julio, Sauces, la vía Perimetral, Avenida Barcelona y el Guasmo se encuentran entre los puntos más afectados por el anegamiento, donde la circulación se vuelve lenta y riesgosa, especialmente para vehículos bajos o de menor despeje.

Además de las inundaciones, el servicio de transporte urbano por cable Aerovía quedó suspendido temporalmente por precaución ante las condiciones eléctricas y climáticas, sumando otra complicación para quienes dependen del sistema para sus desplazamientos diarios.

La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) ha recomendado transitar con extrema precaución, evitar rutas inundadas y considerar vías alternas, ya que el agua reduce la visibilidad de baches, genera obstáculos imprevistos y puede provocar daños mecánicos importantes en los vehículos.

Ciudadanos entre la emergencia y la rutina

El impacto de la tormenta no solo se mide en cifras o informes oficiales, sino también en la experiencia de quienes intentan cumplir con sus actividades diarias. Trabajadores, taxistas y conductores particulares reportaron calles convertidas en canales y la necesidad de buscar rutas alternativas para llegar a sus destinos. Para muchos, salir bajo estas condiciones implica un riesgo importante: desde mojarse hasta la posibilidad de que el agua afecte partes vitales del auto, como el motor o el sistema eléctrico.

Un conductor incluso señaló que, a pesar de las advertencias, no puede suspender su jornada laboral porque “si no salgo, no cobro”, una frase que resume la tensión entre la necesidad económica y las condiciones climáticas adversas.

¿Qué significa esto para la movilidad?

Los eventos de tormenta eléctrica con inundaciones no solo complican la movilidad momentáneamente, sino que también ponen a prueba la infraestructura vial y la capacidad de respuesta de los sistemas de drenaje urbano. En ciudades como Guayaquil, donde las lluvias intensas son frecuentes en ciertas épocas del año, estos episodios pueden causar:

  • Congestión vehicular prolongada
  • Daños a los vehículos por inmersión en agua profunda
  • Mayor riesgo de accidentes por frenado ineficiente
  • Interrupciones temporales de servicios de transporte público

Ante este panorama, las autoridades recomiendan revisar elementos clave del vehículo antes de salir de casa, como los frenos, las llantas, los niveles de agua y aceite, y asegurarse de que no haya filtraciones que puedan empeorar con el agua acumulada.

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Mateo Garcés

Periodista multimedia y especialista en marketing digital, apasionado por el mundo del automovilismo, deportes, la investigación y la información objetiva.